El deporte, factor de unidad nacional

  • Petro aplica chapa 100 ao 1º de Agosto
  • Selección Nacional de Fútbol de Angola
  • Andebol Equipas do Primeiro de Agosto e Petro de Luanda em Masculino durante uma Competição
Luanda - Desde el inicio de la independencia, conquistada el 11 de Noviembre de 1975, el deporte angoleño se ha asumido como factor de unidad nacional, registrando un crecimiento desenfrenado, incluso durante el conflicto armado.

En efecto, después de que el sueño de la libertad se hiciera realidad en 1975, se crearon las primeras políticas orientadas al deporte recreativo y de alto rendimiento, con el fútbol disputado en todo el territorio nacional.

Es cierto que el llamado “deporte rey” claramente no es el deporte más titulado en el país, pero sin duda es el que más público atrae, como se demostró, a modo de ilustración, cuando Angola participó en el Mundial “Alemania 2006”, y la organización de la Copa Africana de Naciones “Angola 2010”.

Durante las cuatro décadas y media de independencia nacional, el fútbol reveló cientos de grandes talentos, exaltó el orgullo de la Nación, se mostró al más alto nivel y permitió mostrar a África y al mundo que Angola no vivió solo de la guerra.

Tres grandes momentos han marcado la historia del deporte hasta la fecha. El primero fue la clasificación para el Mundial de Alemania, dejando atrás a la entonces poderosa Nigeria.

Un cabezazo del capitán Akwá, tras un centro de Zé Calanga, supuso el momento más importante de la historia del fútbol nacional.

Con tan solo cuatro años de paz efectiva, en Alemania, la selección contradecía los pronósticos y se imponía en un grupo que incluía a la fuerte contraparte portuguesa, con la que perdía por poco 0-1.

Con el técnico Oliveira Gonçalves a la cabeza, las Palancas Negras empataron sin goles con México y compartieron puntos con Irán (1-1), con Flávio Amado anotando el primer y único gol de Angola en la mayor cita futbolística del mundo.

Otro momento relevante fue la consecución del primer y único trofeo continental. De hecho, la selección tiene títulos regionales, pero con alcance africano solo una vez, en 2001, en Etiopía, clasificando al mundial del mismo año, en Argentina, también con Oliveira Gonçalves como técnico.

Los angoleños volvieron a vivir fuertes emociones cuando el país acogió, por primera vez, una edición de la Copa Africana de Naciones (CAN 2010).

Con la construcción de estadios desde cero y otras infraestructuras diversas y una organización considerada al más alto nivel como ejemplo, incluso por la Asociación Internacional de Fútbol (FIFA), el país escribió otra página en su historia de los años de independencia, siendo que, actualmente, el deporte está en una curva descendente.

En términos globales, Angola ha producido, en 45 años de libertad, una inmensidad de estrellas, que se han afirmado en el país y en Europa, entre las que se encuentran Joaquim Dinis “Brinca na Areia”, Vata, Malucas, Ndunguidi, Jesús, Abel Campos, Sarmento. Esperança, Fusu Nkosi, André Nzuzi, Vicy, Nejó, Quim Sebastião, Napoleão Brandão, Chico Afonso, Santo António, Mendinho, Tubia, Akwa, Paulão y Mantorras.

Balonmano - el más titulado

A pesar de la pasión por el fútbol, ​​el balonmano se asume como el deporte más titulado en el país, a lo largo de los 45 años de independencia nacional, período en el que la selección nacional se ha convertido, inequívocamente, desde la década de 1980, en el principal referente en África.

Sin embargo, los títulos en esta modalidad no se limitan a la selección nacional.

El balonmano, desde su primera conquista, en 1987, por parte de la Ferroviario de Angola, ha ido ganando triunfos, habiendo alcanzado lo más alto de la modalidad en África en la categoría femenina.

Los 11 títulos de campeonas africanas que ostenta Angola y que la sitúan en el primer lugar del ranking son solo los más destacados, ya que la Supercopa Babacar Otoño y la Recopa de África también hacen su hogar en las galerías de la Federación Angoleña de la modalidad, de la 1º de Agosto y Petro de Luanda.

A nivel de Campeonatos del Mundo y Juegos Olímpicos, las angoleñas son las más destacadas del continente, habiendo llegado incluso a ocupar la séptima posición en el Mundial de Francia, en 2007, mientras el país se llenaba de orgullo por poder poner al mediocampista Marcelina. Kiala como sexto mejor jugador del mundo.

Palmira Barbosa es un nombre esencial en el deporte, habiendo ganado a la Confederación Africana de Balonmano el título de mejor jugadora africana de balonmano.

Los números traducirán fielmente su “peso específico”: 11 veces campeones africanos, 12 participaciones en campeonatos del mundo y siete apariciones olímpicas. Angola ganó la Copa de Naciones de Balonmano Femenino en Argel (1989), Yamoussoukro (1992), Túnez (1994), Johannesburgo (1998), Argel (2000), Casablanca (2002), El Cairo (2004), Túnez (2006), Luanda (2008), El Cairo (2010) y Rabat (2012).

También participó en los Mundiales de Corea del Sur (1990), Noruega (1993), Austria (1995), Alemania (1997), Noruega (1999), Italia (2001), Croacia (2003), Rusia (2005), Francia. (2007 - mejor participación en el séptimo lugar), China (2009), Brasil (2011) y Serbia (2013).

Fue a los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), Sidney (2000), Atenas (2004), Beijing (2008), Londres (2012) y Río de Janeiro (2016).

En las competiciones de clubes, Petro de Luanda es estratosférico, con 18 títulos de campeones africanos, 17 de los cuales son consecutivos. La Supercopa de Otoño de Babacar también fue ganada 17 veces por compañías petrolíferas.

Palmira Barbosa, Maria dos Prazeres, Maura Faial, Elisa Weba, Ilda, Chinha, Ivone, Fábia Raposo, Filomena Trindade, Marcelina Quiala, Justina Praça y Odete Tavares son, entre otras, mujeres que lucen orgullosos colores nacionales en todo el mundo.

Entre los técnicos que guiaron la línea de conquistas de los angoleños se encuentran Beto Ferreira, Jerónimo Neto “Jojó”, Vivaldo Eduardo y Pina de Almeida, por nombrar solo estos.

El baloncesto se desarrolló en tiempos de guerra

 Desarrollado en tiempos de guerra, el baloncesto fue el deporte colectivo con mayor visibilidad en la historia del país, rivalizando con el balonmano y el hockey sobre patines, pero con ventaja en cuanto a rendimiento en eventos mundiales (en los Juegos Olímpicos).

La historia de los logros angoleños en África en esta disciplina ya ha enviado expertos a investigaciones serias y a otros países para adoptar el mismo modelo de formación.

Los números en las competiciones continentales se fueron consolidando con el tiempo. De hecho, Angola comenzó a ganar en África cinco años después de la independencia.

En 1980, arrebató el título junior en Luanda, que luego revalidó en Maputo. Pero fue en 1989 cuando todo empezó "en serio". En ese momento, el líder continental era Egipto, con cinco trofeos ya ganados.

Desde entonces, solo en tres ocasiones el título no ha ido a la galería de la sede de la Federación Angoleña de Baloncesto, en 1997 (Senegal), ganado por los senegaleses, 2011 (Túnez) y 2015 (Nigeria).

Desde que ganó el primer trofeo sénior en el pabellón Cidadela de Luanda, la selección nacional ha ganado 11 triunfos (1989, 1991, 1993, 1995, 1999, 2001, 2003, 2005, 2007, 2009, 2013).

De estos, solo tres campeonatos (1989, 1999, 2007) se disputaron en territorio nacional, lo que aumenta el grado de dificultad.

La supremacía es tan evidente que, desde que Angola empezó a ganar, se ha convertido en el líder del ranking continental, seguida de Senegal y Egipto.

En mujeres, Angola conquistó el Afrobasket, de forma consecutiva, en 2011 y 2013.

Todo este éxito se justifica con la inédita entrada de un jugador angoleño en la North American Basketball League (NBA), Bruno Fernando, del Atlanta Hawk.

En el transcurso de 45 años como país independiente, incluso en tiempos de guerra, el mundo del baloncesto sintió el “peso” de los angoleños, donde destacan los Juegos Olímpicos de “Barcelona 92”.

Esta edición del evento deportivo mundial estuvo en la historia de Angola, en un año en el que se celebraron las primeras elecciones pluripartidistas en el país, bajo una fuerte tensión político-militar.

La selección nacional fue la primera nación en enfrentarse al “Dream Team I”, equipo con jugadores de la NBA que evolucionaron por primera vez en el evento, como Michael Jordan, Larry Bird, Magic Johnson, Scote Pipen, Charles Barkley y otros.

En este evento, el nombre del país africano se inscribió en la historia del baloncesto, además, al derrotar, por 20 puntos, a una selección europea en su propia casa.

Victorino Cunha dirigió un grupo donde, entre otros, Jean Jacques, José Carlos Guimarães, Aníbal Moreira, Paulo Macedo, Necas, Benjamim Avô, Ângelo Vitoriano y Herlânder Coimbra y David Dias, que participaron en la victoria sobre la anfitriona España, por 83- 63, considerado un escándalo nacional en el país ibérico.

Los récords de la FIBA ​​también tienen a Angola como la formación que “obligó” a Alemania a tres extensiones sin precedentes en el Mundial de Japón 2006, en el que la selección nacional obtuvo la mejor clasificación africana, ocupando, junto a Italia, la novena posición.

Más recientemente, el merecido homenaje al baloncesto angoleño llegó cuando la institución continental (FIBA-África) consideró a Jean Jacques da Conceição como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos en África.

Luego, fue el turno de Fiba-Mundo de “desplegar la alfombra roja” hasta la pole extrema que arrancó el 1 de Agosto y también actuó en Portugal, España y Francia.

Jean Jacques se convierte en miembro del Salón de la Fama, un nivel para agentes que han hecho una contribución relevante al deporte en todo el mundo.

La saga de la victoria del baloncesto angoleño se mantuvo alta hasta 2013, con una generación de nuevos talentos, en la que, entre otros, Víctor de Carvalho, Miguel Lutonda, Edmar Vitoriano “Baduna”, Carlos Almeida, Joaquim Gomes Kikas, Carlos Morais, Olímpio Cipriano, Victor Muzade y Abdel Boukar.

En efecto, después de que el sueño de la libertad se hiciera realidad en 1975, se crearon las primeras políticas orientadas al deporte recreativo y de alto rendimiento, con el fútbol disputado en todo el territorio nacional.

Es cierto que el llamado “deporte rey” claramente no es el deporte más titulado en el país, pero sin duda es el que más público atrae, como se demostró, a modo de ilustración, cuando Angola participó en el Mundial “Alemania 2006”, y la organización de la Copa Africana de Naciones “Angola 2010”.

Durante las cuatro décadas y media de independencia nacional, el fútbol reveló cientos de grandes talentos, exaltó el orgullo de la Nación, se mostró al más alto nivel y permitió mostrar a África y al mundo que Angola no vivió solo de la guerra.

Tres grandes momentos han marcado la historia del deporte hasta la fecha. El primero fue la clasificación para el Mundial de Alemania, dejando atrás a la entonces poderosa Nigeria.

Un cabezazo del capitán Akwá, tras un centro de Zé Calanga, supuso el momento más importante de la historia del fútbol nacional.

Con tan solo cuatro años de paz efectiva, en Alemania, la selección contradecía los pronósticos y se imponía en un grupo que incluía a la fuerte contraparte portuguesa, con la que perdía por poco 0-1.

Con el técnico Oliveira Gonçalves a la cabeza, las Palancas Negras empataron sin goles con México y compartieron puntos con Irán (1-1), con Flávio Amado anotando el primer y único gol de Angola en la mayor cita futbolística del mundo.

Otro momento relevante fue la consecución del primer y único trofeo continental. De hecho, la selección tiene títulos regionales, pero con alcance africano solo una vez, en 2001, en Etiopía, clasificando al mundial del mismo año, en Argentina, también con Oliveira Gonçalves como técnico.

Los angoleños volvieron a vivir fuertes emociones cuando el país acogió, por primera vez, una edición de la Copa Africana de Naciones (CAN 2010).

Con la construcción de estadios desde cero y otras infraestructuras diversas y una organización considerada al más alto nivel como ejemplo, incluso por la Asociación Internacional de Fútbol (FIFA), el país escribió otra página en su historia de los años de independencia, siendo que, actualmente, el deporte está en una curva descendente.

En términos globales, Angola ha producido, en 45 años de libertad, una inmensidad de estrellas, que se han afirmado en el país y en Europa, entre las que se encuentran Joaquim Dinis “Brinca na Areia”, Vata, Malucas, Ndunguidi, Jesús, Abel Campos, Sarmento. Esperança, Fusu Nkosi, André Nzuzi, Vicy, Nejó, Quim Sebastião, Napoleão Brandão, Chico Afonso, Santo António, Mendinho, Tubia, Akwa, Paulão y Mantorras.

Balonmano - el más titulado

A pesar de la pasión por el fútbol, ​​el balonmano se asume como el deporte más titulado en el país, a lo largo de los 45 años de independencia nacional, período en el que la selección nacional se ha convertido, inequívocamente, desde la década de 1980, en el principal referente en África.

Sin embargo, los títulos en esta modalidad no se limitan a la selección nacional.

El balonmano, desde su primera conquista, en 1987, por parte de la Ferroviario de Angola, ha ido ganando triunfos, habiendo alcanzado lo más alto de la modalidad en África en la categoría femenina.

Los 11 títulos de campeonas africanas que ostenta Angola y que la sitúan en el primer lugar del ranking son solo los más destacados, ya que la Supercopa Babacar Otoño y la Recopa de África también hacen su hogar en las galerías de la Federación Angoleña de la modalidad, de la 1º de Agosto y Petro de Luanda.

A nivel de Campeonatos del Mundo y Juegos Olímpicos, las angoleñas son las más destacadas del continente, habiendo llegado incluso a ocupar la séptima posición en el Mundial de Francia, en 2007, mientras el país se llenaba de orgullo por poder poner al mediocampista Marcelina. Kiala como sexto mejor jugador del mundo.

Palmira Barbosa es un nombre esencial en el deporte, habiendo ganado a la Confederación Africana de Balonmano el título de mejor jugadora africana de balonmano.

Los números traducirán fielmente su “peso específico”: 11 veces campeones africanos, 12 participaciones en campeonatos del mundo y siete apariciones olímpicas. Angola ganó la Copa de Naciones de Balonmano Femenino en Argel (1989), Yamoussoukro (1992), Túnez (1994), Johannesburgo (1998), Argel (2000), Casablanca (2002), El Cairo (2004), Túnez (2006), Luanda (2008), El Cairo (2010) y Rabat (2012).

También participó en los Mundiales de Corea del Sur (1990), Noruega (1993), Austria (1995), Alemania (1997), Noruega (1999), Italia (2001), Croacia (2003), Rusia (2005), Francia. (2007 - mejor participación en el séptimo lugar), China (2009), Brasil (2011) y Serbia (2013).

Fue a los Juegos Olímpicos de Atlanta (1996), Sidney (2000), Atenas (2004), Beijing (2008), Londres (2012) y Río de Janeiro (2016).

En las competiciones de clubes, Petro de Luanda es estratosférico, con 18 títulos de campeones africanos, 17 de los cuales son consecutivos. La Supercopa de Otoño de Babacar también fue ganada 17 veces por compañías petrolíferas.

Palmira Barbosa, Maria dos Prazeres, Maura Faial, Elisa Weba, Ilda, Chinha, Ivone, Fábia Raposo, Filomena Trindade, Marcelina Quiala, Justina Praça y Odete Tavares son, entre otras, mujeres que lucen orgullosos colores nacionales en todo el mundo.

Entre los técnicos que guiaron la línea de conquistas de los angoleños se encuentran Beto Ferreira, Jerónimo Neto “Jojó”, Vivaldo Eduardo y Pina de Almeida, por nombrar solo estos.

El baloncesto se desarrolló en tiempos de guerra

 Desarrollado en tiempos de guerra, el baloncesto fue el deporte colectivo con mayor visibilidad en la historia del país, rivalizando con el balonmano y el hockey sobre patines, pero con ventaja en cuanto a rendimiento en eventos mundiales (en los Juegos Olímpicos).

La historia de los logros angoleños en África en esta disciplina ya ha enviado expertos a investigaciones serias y a otros países para adoptar el mismo modelo de formación.

Los números en las competiciones continentales se fueron consolidando con el tiempo. De hecho, Angola comenzó a ganar en África cinco años después de la independencia.

En 1980, arrebató el título junior en Luanda, que luego revalidó en Maputo. Pero fue en 1989 cuando todo empezó "en serio". En ese momento, el líder continental era Egipto, con cinco trofeos ya ganados.

Desde entonces, solo en tres ocasiones el título no ha ido a la galería de la sede de la Federación Angoleña de Baloncesto, en 1997 (Senegal), ganado por los senegaleses, 2011 (Túnez) y 2015 (Nigeria).

Desde que ganó el primer trofeo sénior en el pabellón Cidadela de Luanda, la selección nacional ha ganado 11 triunfos (1989, 1991, 1993, 1995, 1999, 2001, 2003, 2005, 2007, 2009, 2013).

De estos, solo tres campeonatos (1989, 1999, 2007) se disputaron en territorio nacional, lo que aumenta el grado de dificultad.

La supremacía es tan evidente que, desde que Angola empezó a ganar, se ha convertido en el líder del ranking continental, seguida de Senegal y Egipto.

En mujeres, Angola conquistó el Afrobasket, de forma consecutiva, en 2011 y 2013.

Todo este éxito se justifica con la inédita entrada de un jugador angoleño en la North American Basketball League (NBA), Bruno Fernando, del Atlanta Hawk.

En el transcurso de 45 años como país independiente, incluso en tiempos de guerra, el mundo del baloncesto sintió el “peso” de los angoleños, donde destacan los Juegos Olímpicos de “Barcelona 92”.

Esta edición del evento deportivo mundial estuvo en la historia de Angola, en un año en el que se celebraron las primeras elecciones pluripartidistas en el país, bajo una fuerte tensión político-militar.

La selección nacional fue la primera nación en enfrentarse al “Dream Team I”, equipo con jugadores de la NBA que evolucionaron por primera vez en el evento, como Michael Jordan, Larry Bird, Magic Johnson, Scote Pipen, Charles Barkley y otros.

En este evento, el nombre del país africano se inscribió en la historia del baloncesto, además, al derrotar, por 20 puntos, a una selección europea en su propia casa.

Victorino Cunha dirigió un grupo donde, entre otros, Jean Jacques, José Carlos Guimarães, Aníbal Moreira, Paulo Macedo, Necas, Benjamim Avô, Ângelo Vitoriano y Herlânder Coimbra y David Dias, que participaron en la victoria sobre la anfitriona España, por 83- 63, considerado un escándalo nacional en el país ibérico.

Los récords de la FIBA ​​también tienen a Angola como la formación que “obligó” a Alemania a tres extensiones sin precedentes en el Mundial de Japón 2006, en el que la selección nacional obtuvo la mejor clasificación africana, ocupando, junto a Italia, la novena posición.

Más recientemente, el merecido homenaje al baloncesto angoleño llegó cuando la institución continental (FIBA-África) consideró a Jean Jacques da Conceição como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos en África.

Luego, fue el turno de Fiba-Mundo de “desplegar la alfombra roja” hasta la pole extrema que arrancó el 1 de Agosto y también actuó en Portugal, España y Francia.

Jean Jacques se convierte en miembro del Salón de la Fama, un nivel para agentes que han hecho una contribución relevante al deporte en todo el mundo.

La saga de la victoria del baloncesto angoleño se mantuvo alta hasta 2013, con una generación de nuevos talentos, en la que, entre otros, Víctor de Carvalho, Miguel Lutonda, Edmar Vitoriano “Baduna”, Carlos Almeida, Joaquim Gomes Kikas, Carlos Morais, Olímpio Cipriano, Victor Muzade y Abdel Boukar.