Camaiangala reabre con cosecha de más de 300 toneladas de maíz

  • Moxico: Fazenda Agro Industrial de Camaiangala realiza a primeira colheita de 80 toneladas de milho
  • Indústria é uma das áreas  que conta com investimentos privados por via da AIPEX
  • Moxico: Presidente do Grupo FF  Fernando dos Anjos Ferreira
Luena - Más de 340 toneladas de maíz de las 200 estimadas fueron cosechadas en la finca agroindustrial Camaiangala, ubicada en el municipio de Camanongue, provincia de Moxico, cuatro años después de su paralización.

La reanudación de la producción se produjo luego de que el Gobierno privatizara la finca, en mayo de 2019, en un concurso ganado por el Grupo FF, con el Estado recaudando 10 millones de dólares frente a los 55 millones que consumió la construcción de la empresa.

En declaraciones a la Prensa, el presidente del grupo FF, Fernando Ferreira, lamentó que no se alcancen las 200 mil toneladas de maíz esperadas, como consecuencia de la sequía que asoló el país.

A pesar de hacer un balance “no muy satisfactorio”, aseguró que el grupo está emocionado y, en la próxima campaña, que comienza en septiembre, prevé lanzarse en un pivote y en un sistema de riego de 200 a 300 hectáreas para cultivar maíz y evitar situaciones eventuales.

Además de maíz, la finca produjo 400 toneladas de soja, en una fase experimental, almacenada en silos y el resto se utiliza para producir alimento para 53 cabezas de cerdo en la finca Camaiangala.

Para la producción de cerdos, Camaiangala prevé hasta fines de 2021 multiplicar a 550 animales y sacrificar más de mil cerdos mensualmente, después de agosto de 2022.

El grupo FF, que prevé contratar más trabajadores locales para sumarse a los 102 actuales, también apuesta por invertir en el cultivo de trigo, avena y otros cereales para transformarlos en harina.

La administradora municipal de Camanongue, Irene Maquecha, recomendó la contratación continua de mano de obra local, para que el Proyecto sea inclusivo y ayude a reducir el desempleo.

La finca Camaiangala es un proyecto agrícola diseñado por el Estado angoleño, como parte del programa de lucha contra el hambre y reducción de la pobreza, para producir maíz, frijol, soja y carne.

Bajo la gestión del Estado, la finca era improductiva, lo que provocó un estancamiento en 2016.

Con el fin de seguir desempeñando las funciones para las que fueron creadas y sin costo para el Estado, la finca fue privada a través de un concurso público ganado por el grupo FF en alianza con el sudafricano Junior Smith en 2019.

 

La reanudación de la producción se produjo luego de que el Gobierno privatizara la finca, en mayo de 2019, en un concurso ganado por el Grupo FF, con el Estado recaudando 10 millones de dólares frente a los 55 millones que consumió la construcción de la empresa.

En declaraciones a la Prensa, el presidente del grupo FF, Fernando Ferreira, lamentó que no se alcancen las 200 mil toneladas de maíz esperadas, como consecuencia de la sequía que asoló el país.

A pesar de hacer un balance “no muy satisfactorio”, aseguró que el grupo está emocionado y, en la próxima campaña, que comienza en septiembre, prevé lanzarse en un pivote y en un sistema de riego de 200 a 300 hectáreas para cultivar maíz y evitar situaciones eventuales.

Además de maíz, la finca produjo 400 toneladas de soja, en una fase experimental, almacenada en silos y el resto se utiliza para producir alimento para 53 cabezas de cerdo en la finca Camaiangala.

Para la producción de cerdos, Camaiangala prevé hasta fines de 2021 multiplicar a 550 animales y sacrificar más de mil cerdos mensualmente, después de agosto de 2022.

El grupo FF, que prevé contratar más trabajadores locales para sumarse a los 102 actuales, también apuesta por invertir en el cultivo de trigo, avena y otros cereales para transformarlos en harina.

La administradora municipal de Camanongue, Irene Maquecha, recomendó la contratación continua de mano de obra local, para que el Proyecto sea inclusivo y ayude a reducir el desempleo.

La finca Camaiangala es un proyecto agrícola diseñado por el Estado angoleño, como parte del programa de lucha contra el hambre y reducción de la pobreza, para producir maíz, frijol, soja y carne.

Bajo la gestión del Estado, la finca era improductiva, lo que provocó un estancamiento en 2016.

Con el fin de seguir desempeñando las funciones para las que fueron creadas y sin costo para el Estado, la finca fue privada a través de un concurso público ganado por el grupo FF en alianza con el sudafricano Junior Smith en 2019.