Hambre afecta más de 280 millones de personas en África

  • Familias afectadas por la sequía en el sur de Angola
Luanda – Por lo menos 282 millones de personas están afectadas por el hambre en todo el continente africano, mientras que el potencial progreso en la transformación sustentable de los sistemas alimenticios continúan en serios riesgos naturales y climáticos, reveló esta semana, en Nueva York (Estados Unidos de América), la Comisaria de la Unión Africana, Josefa Sacko.

La angoleña, que presentaba la posición común africana en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en representación del Presidente de la Comisión de la Unión Africana, dio a conocer  que  los conflictos y la pandemia de la Covid-19 agravan la inseguridad alimenticia, afectando severamente los medios de subsistencia y colocando en riesgo el crecimiento económico alcanzado en las dos últimas décadas.

“Los cambios climáticos son un gran riesgo para los sistemas de alimentos de transformación en el continente, pues, presentan desafíos significativos para la agricultura africana y amenaza el progreso reciente en el aumento de la procdutividad y reducción de la pobreza y hambre”, esclareció.

Según la comisaria, la combinacion de temperaturas crecientes y cambios en los patrones de lluvia fueron proyectados para resultar en una amplia gama de impactos, incluyendo aumentos en la frecuencia de la volatilidad del clima extremo, aumento del nivel del mar y cambios en la incidencia de productos agrícolas.

Adicionalmente, las plagas, enfermedads, efectos adversos en la cultura, productividad y el declinio general en la producción de varias zafras importantes en el futuro, también constituyen amenazas al continente cuna de la humanidad.

En la perspectiva africana, adelantó, con la amenaza creciente a la seguridad alimenticia, a las políticas y prácticas que promueven la adaptación y medidas de mitigación para cambios rápidos las condiciones climáticas, serán necesarias, para resolver impactos de  cambios climáticos y de los sistemas de vulnerabilidades existentes.

Crucialmente, será necesario incluir la amplia adopción de tecnologías y alimentos comprobados por investigaciones y biotecnología, para la sustentable intensificación de la producción, garantizando tierras productivas, aprovechamiento de recursos hídricos y superar el déficit de energía de África.

La angoleña, que presentaba la posición común africana en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en representación del Presidente de la Comisión de la Unión Africana, dio a conocer  que  los conflictos y la pandemia de la Covid-19 agravan la inseguridad alimenticia, afectando severamente los medios de subsistencia y colocando en riesgo el crecimiento económico alcanzado en las dos últimas décadas.

“Los cambios climáticos son un gran riesgo para los sistemas de alimentos de transformación en el continente, pues, presentan desafíos significativos para la agricultura africana y amenaza el progreso reciente en el aumento de la procdutividad y reducción de la pobreza y hambre”, esclareció.

Según la comisaria, la combinacion de temperaturas crecientes y cambios en los patrones de lluvia fueron proyectados para resultar en una amplia gama de impactos, incluyendo aumentos en la frecuencia de la volatilidad del clima extremo, aumento del nivel del mar y cambios en la incidencia de productos agrícolas.

Adicionalmente, las plagas, enfermedads, efectos adversos en la cultura, productividad y el declinio general en la producción de varias zafras importantes en el futuro, también constituyen amenazas al continente cuna de la humanidad.

En la perspectiva africana, adelantó, con la amenaza creciente a la seguridad alimenticia, a las políticas y prácticas que promueven la adaptación y medidas de mitigación para cambios rápidos las condiciones climáticas, serán necesarias, para resolver impactos de  cambios climáticos y de los sistemas de vulnerabilidades existentes.

Crucialmente, será necesario incluir la amplia adopción de tecnologías y alimentos comprobados por investigaciones y biotecnología, para la sustentable intensificación de la producción, garantizando tierras productivas, aprovechamiento de recursos hídricos y superar el déficit de energía de África.