UA aporta USD 5 millones para combatir la desnutrición

  • Comisaria para Economía Rural y Agricultura de la Unión Africana, Josefa Sacko
Luanda - El Fondo Especial de Asistencia de Emergencia (SEAF) de la Unión Africana (UA) proporcionará cinco millones de dólares para abordar la inseguridad alimentaria y la desnutrición que afectan a 16 países africanos, según supo la ANGOP el viernes.

Los valores, domiciliados e inactivos en el Banco Africano de Desarrollo (BAfD) desde 2014, también servirán para minimizar la situación de hambre y el impacto del Covid-19, que afecta a los mismos países.

Según un comunicado de prensa, llegado a la ANGOP este viernes, el anuncio lo hizo recientemente, en Addis Abeba (Etiopía), la comisionada del Departamento de Agricultura, Desarrollo Rural, Economía Azul y Medio Ambiente Sostenible, Josefa Sacko, durante la presentación del expediente referente al fondo.

Según el documento, la implementación del programa de emergencia también prevé la entrega de semillas certificadas de variedades de maíz, trigo, arroz y soja tolerantes a la sequía de alto rendimiento, así como variedades mejoradas de yuca.

La ayuda también incluye la entrega de razas de pequeños rumiantes y alevines a millones de agricultores en los países afectados.

Los países que reciben ayuda son Angola, República Democrática del Congo (RDC), Chad, República Centroafricana, Níger, Malí, Burkina Faso, Sierra Leona, Liberia, Nigeria, Sudán, Sudán del Sur, Etiopía, Somalia, Zimbabue y Mozambique.

Según Josefa Sacko, de nacionalidad angoleña, la crisis alimentaria se ve favorecida por problemas medioambientales, que también agravaron el problema del hambre en África.

“Hoy África carece de soluciones para los procesos de erosión y desertificación provocados por la deforestación, zonas con suelos pobres, con menos posibilidades de producción agrícola y baja productividad y también un aumento de población”, dijo el comisionado africano.

La Comisión de la Unión Africana (CUA) tiene la intención de buscar su apoyo y liderazgo para restaurar y reestructurar el SEAF, transformándolo en un Fondo Africano de Alimentación y Nutrición, para combatir el hambre y la desnutrición.

El nuevo SEAF también cubrirá la financiación para ampliar las tecnologías mejoradas para lograr la autosuficiencia alimentaria, para construir sistemas alimentarios sólidos que proporcionen al africano medio un complemento completo de nutrientes dentro de sus posibilidades.

Tres de cada cuatro personas que nacen en la región de África subsahariana son víctimas del hambre, una situación considerada grave en el llamado “cuerno de África”.

El hambre en África afecta al menos a 236 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Los valores, domiciliados e inactivos en el Banco Africano de Desarrollo (BAfD) desde 2014, también servirán para minimizar la situación de hambre y el impacto del Covid-19, que afecta a los mismos países.

Según un comunicado de prensa, llegado a la ANGOP este viernes, el anuncio lo hizo recientemente, en Addis Abeba (Etiopía), la comisionada del Departamento de Agricultura, Desarrollo Rural, Economía Azul y Medio Ambiente Sostenible, Josefa Sacko, durante la presentación del expediente referente al fondo.

Según el documento, la implementación del programa de emergencia también prevé la entrega de semillas certificadas de variedades de maíz, trigo, arroz y soja tolerantes a la sequía de alto rendimiento, así como variedades mejoradas de yuca.

La ayuda también incluye la entrega de razas de pequeños rumiantes y alevines a millones de agricultores en los países afectados.

Los países que reciben ayuda son Angola, República Democrática del Congo (RDC), Chad, República Centroafricana, Níger, Malí, Burkina Faso, Sierra Leona, Liberia, Nigeria, Sudán, Sudán del Sur, Etiopía, Somalia, Zimbabue y Mozambique.

Según Josefa Sacko, de nacionalidad angoleña, la crisis alimentaria se ve favorecida por problemas medioambientales, que también agravaron el problema del hambre en África.

“Hoy África carece de soluciones para los procesos de erosión y desertificación provocados por la deforestación, zonas con suelos pobres, con menos posibilidades de producción agrícola y baja productividad y también un aumento de población”, dijo el comisionado africano.

La Comisión de la Unión Africana (CUA) tiene la intención de buscar su apoyo y liderazgo para restaurar y reestructurar el SEAF, transformándolo en un Fondo Africano de Alimentación y Nutrición, para combatir el hambre y la desnutrición.

El nuevo SEAF también cubrirá la financiación para ampliar las tecnologías mejoradas para lograr la autosuficiencia alimentaria, para construir sistemas alimentarios sólidos que proporcionen al africano medio un complemento completo de nutrientes dentro de sus posibilidades.

Tres de cada cuatro personas que nacen en la región de África subsahariana son víctimas del hambre, una situación considerada grave en el llamado “cuerno de África”.

El hambre en África afecta al menos a 236 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).