Bie: Estado gasta más de 700 mil dólares/día en las cárceles del país

  • Director Nacional da Comunicação Institucional dos Serviços Prisionais, Menezes Binji Cassoma
Cuito - Cerca de setecientos cincuenta mil dólares es la cantidad que el Estado angoleño emplea diariamente en todas las cárceles de las 18 provincias del país, donde tienen veinticinco mil presos, 14 mil de los cuales son condenados y 11 mil detenidos.

Desde 2012, el costo de un preso en la cárcel equivale a 30 dólares/día, valor que, hoy, puede ser mayor, debido a la devaluación de la moneda nacional (kwanza).

Anteriormente, treinta dólares equivalían a tres mil kwanzas, gastados en tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena).

Para revertir esta situación, los servicios penitenciarios apostarán, a partir de este año, por el programa de producción a gran escala de productos agrícolas en las provincias de Namibe, Cunene, Huambo, Bengo, Malanje y Bie.

Según el portavoz del Servicio Penitenciario, Menezes Cassoma, en declaraciones a la prensa de hoy, la idea es extender la producción a todo el territorio nacional, pero en esta primera fase, se seleccionaron estas regiones, por ser potencialmente agrícolas.

Menezes Cassoma habló en la cárcel de Capolo, en la comuna de Chicala, a 60 kilómetros al suroeste de Cuito, provincia de Bie, como parte de una visita de dos días del director general de este órgano del Ministerio del Interior, Bernardo Pereira Gourgel.  

El vocero de los servicios penitenciarios dijo que la institución ya cuenta con el apoyo de los ministerios de Agricultura y Energía y Agua, entre otros, que están identificando y verificando las áreas agrícolas de estas provincias, con el fin de cultivar maíz, frijol, boniato y camote, yuca y diversas hortalizas.

Detención preventiva excesiva y hacinamiento

A pesar de no dar cifras, Menezes Cassoma reconoce que aún existe un exceso de prisión preventiva en todas las cárceles del país. Refirió que la situación se debe a la baja celeridad procesal de los órganos de justicia.

Para superar este problema, las autoridades del servicio penitenciario han venido consultando con la Procuraduría General de la República y los tribunales del país, lo que ha dado como resultado que muchos casos se resuelvan puntualmente.

En cuanto al hacinamiento, Menezes Cassoma informó que se están construyendo diez cárceles en las provincias de Cuanza Sur, Huambo, Luanda, Moxico y Bie, lo que permitirá reducir significativamente este caso en el corto plazo.

Sin adelantar el período de entrada en operación de las cadenas, ni siquiera el grado de ejecución física y financiera, admitió que algunas de ellas tuvieron una leve parálisis, debido a la situación financiera y económica que enfrenta el país, pero, en este momento, las obras ya han vuelto a su ritmo habitual.

Las cárceles de todo el país tienen capacidad para albergar a 21 mil reclusos, pero actualmente tienen 25 mil.

Promociones de personal

Durante 2020 se promovieron 1.500 funcionarios en diferentes niveles, la misma cifra que se espera alcanzar en 2021, con miras a mejorar las condiciones salariales de los funcionarios de prisiones.

El director general de Servicios Penitenciarios, Bernardo Pereira Gourgel, quien intervino en el acto de patentamiento de nueve funcionarios que laboran en la cárcel de Capolo, aseguró que, el sábado, ya se graduarán otros 30 en la capital provincial.

Este año, también ha esperado la mejora de las condiciones laborales del personal, así como la implementación de diferentes programas que tienen como objetivo contribuir al bienestar tanto de los reclusos como del personal penitenciario.

Cárcel de Capolo

Albergando solo a hombres convictos, la población criminal de Capolo es de 300 internos, mientras que su capacidad es de 250.

En su mayoría son jóvenes de entre 18 y 40 años, que cumplen condena a partir de los diez años.

En el establecimiento, los presos se dedican a la producción agrícola, estudiando y aprendiendo artes y oficios.

Si bien gran parte de sus alimentos son provistos por el Estado, este penal ha preparado para esta temporada agrícola 52 hectáreas para cosechar cien toneladas de productos, como maíz, frijol, mandioca, sandía, soja, massambala, hortalizas y maracuyá, para garantizar alimentos para la población penitenciaria.

La cárcel de Capolo, antes Colonia Penal de Bie, fue construida en 1950.

Albergó a muchos presos políticos de las colonias portuguesas, incluida la de Angola, como Agostinho Mendes de Carvalho, Adriano Sebastião “Kiwima” y Joaquim Kapango, este último que da nombre a la actual calle principal de Cuito y al aeropuerto de la misma ciudad.

Desde 2012, el costo de un preso en la cárcel equivale a 30 dólares/día, valor que, hoy, puede ser mayor, debido a la devaluación de la moneda nacional (kwanza).

Anteriormente, treinta dólares equivalían a tres mil kwanzas, gastados en tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena).

Para revertir esta situación, los servicios penitenciarios apostarán, a partir de este año, por el programa de producción a gran escala de productos agrícolas en las provincias de Namibe, Cunene, Huambo, Bengo, Malanje y Bie.

Según el portavoz del Servicio Penitenciario, Menezes Cassoma, en declaraciones a la prensa de hoy, la idea es extender la producción a todo el territorio nacional, pero en esta primera fase, se seleccionaron estas regiones, por ser potencialmente agrícolas.

Menezes Cassoma habló en la cárcel de Capolo, en la comuna de Chicala, a 60 kilómetros al suroeste de Cuito, provincia de Bie, como parte de una visita de dos días del director general de este órgano del Ministerio del Interior, Bernardo Pereira Gourgel.  

El vocero de los servicios penitenciarios dijo que la institución ya cuenta con el apoyo de los ministerios de Agricultura y Energía y Agua, entre otros, que están identificando y verificando las áreas agrícolas de estas provincias, con el fin de cultivar maíz, frijol, boniato y camote, yuca y diversas hortalizas.

Detención preventiva excesiva y hacinamiento

A pesar de no dar cifras, Menezes Cassoma reconoce que aún existe un exceso de prisión preventiva en todas las cárceles del país. Refirió que la situación se debe a la baja celeridad procesal de los órganos de justicia.

Para superar este problema, las autoridades del servicio penitenciario han venido consultando con la Procuraduría General de la República y los tribunales del país, lo que ha dado como resultado que muchos casos se resuelvan puntualmente.

En cuanto al hacinamiento, Menezes Cassoma informó que se están construyendo diez cárceles en las provincias de Cuanza Sur, Huambo, Luanda, Moxico y Bie, lo que permitirá reducir significativamente este caso en el corto plazo.

Sin adelantar el período de entrada en operación de las cadenas, ni siquiera el grado de ejecución física y financiera, admitió que algunas de ellas tuvieron una leve parálisis, debido a la situación financiera y económica que enfrenta el país, pero, en este momento, las obras ya han vuelto a su ritmo habitual.

Las cárceles de todo el país tienen capacidad para albergar a 21 mil reclusos, pero actualmente tienen 25 mil.

Promociones de personal

Durante 2020 se promovieron 1.500 funcionarios en diferentes niveles, la misma cifra que se espera alcanzar en 2021, con miras a mejorar las condiciones salariales de los funcionarios de prisiones.

El director general de Servicios Penitenciarios, Bernardo Pereira Gourgel, quien intervino en el acto de patentamiento de nueve funcionarios que laboran en la cárcel de Capolo, aseguró que, el sábado, ya se graduarán otros 30 en la capital provincial.

Este año, también ha esperado la mejora de las condiciones laborales del personal, así como la implementación de diferentes programas que tienen como objetivo contribuir al bienestar tanto de los reclusos como del personal penitenciario.

Cárcel de Capolo

Albergando solo a hombres convictos, la población criminal de Capolo es de 300 internos, mientras que su capacidad es de 250.

En su mayoría son jóvenes de entre 18 y 40 años, que cumplen condena a partir de los diez años.

En el establecimiento, los presos se dedican a la producción agrícola, estudiando y aprendiendo artes y oficios.

Si bien gran parte de sus alimentos son provistos por el Estado, este penal ha preparado para esta temporada agrícola 52 hectáreas para cosechar cien toneladas de productos, como maíz, frijol, mandioca, sandía, soja, massambala, hortalizas y maracuyá, para garantizar alimentos para la población penitenciaria.

La cárcel de Capolo, antes Colonia Penal de Bie, fue construida en 1950.

Albergó a muchos presos políticos de las colonias portuguesas, incluida la de Angola, como Agostinho Mendes de Carvalho, Adriano Sebastião “Kiwima” y Joaquim Kapango, este último que da nombre a la actual calle principal de Cuito y al aeropuerto de la misma ciudad.