JMPLA elogia el compromiso y valentía del PR en el combate contra la corrupción

Malanje - El secretario provincial de la JMPLA en Malanje, Dilangue Baião, destacó hoy (sábado) el compromiso y coraje del Presidente de la República (PR), João Lourenço, en la lucha contra la corrupción en el país y la moralización de los sectores Político y Social.

Con esto, según el responsable, João Lourenço señala la superposición del interés común en detrimento de las personas, en contra de la práctica repetida en los últimos años en Angola.

Considera necesario movilizar a todos los segmentos sociales, independientemente de su afiliación partidaria, para el combate efectivo de este mal que, a su juicio, es lo que más obstaculizó el desarrollo del país después de la guerra.

“Una Angola sin corrupción será más desarrollada, próspera, con más puestos de trabajo para los jóvenes y con mejores servicios públicos. Bueno, es urgente iniciar una cruzada contra la corrupción menor, que se origina en las familias y se extiende a otras instituciones públicas y privadas”.

En ese sentido, destacó que las escuelas cumplen su rol, a través de la formación para la ciudadanía, una cultura de rendición de cuentas, transparencia y respeto a los asuntos públicos.

Garantizó el apoyo de la juventud en este empeño y devaluó las narrativas que apuntan a la selectividad en la lucha contra la corrupción, considerándolas infundadas y falsas.

Dilangue Baião argumentó que los resultados no son "inmediatos", ya que el impacto de la lucha contra la corrupción en la mejora de la vida de los ciudadanos se hará sentir en el corto y mediano plazo.

En cuanto a la moralización política y social, subrayó que ya existen reflejos positivos, a juzgar por la conciencia de los gestores públicos y de la ciudadanía en general para la realización del bien común, aunque reconoce que aún queda mucho por hacer al respecto. donde la iglesia está llamada a actuar.

A su vez, el administrador apostólico de la Arquidiócesis de Malanje, padre António Adão, elogió el hecho de que el Presidente de la República haya asumido la lucha contra la corrupción como uno de los ejes centrales de su mandato, pero dice que tal proceso debe tener un impacto en la mejora de la vida de la población.

“Hoy tenemos una lucha contra la corrupción al más alto nivel. Sin embargo, el nivel de vida de los ciudadanos sigue siendo precario debido a los altos precios de los alimentos. El Ejecutivo debe dar una respuesta urgente”, analiza el prelado.

Destacando la relevancia de la moralización política y social en curso, el sacerdote dijo que tal proceso ayuda a todos los ciudadanos a convertirse en protagonistas del mismo.

Con esto, según el responsable, João Lourenço señala la superposición del interés común en detrimento de las personas, en contra de la práctica repetida en los últimos años en Angola.

Considera necesario movilizar a todos los segmentos sociales, independientemente de su afiliación partidaria, para el combate efectivo de este mal que, a su juicio, es lo que más obstaculizó el desarrollo del país después de la guerra.

“Una Angola sin corrupción será más desarrollada, próspera, con más puestos de trabajo para los jóvenes y con mejores servicios públicos. Bueno, es urgente iniciar una cruzada contra la corrupción menor, que se origina en las familias y se extiende a otras instituciones públicas y privadas”.

En ese sentido, destacó que las escuelas cumplen su rol, a través de la formación para la ciudadanía, una cultura de rendición de cuentas, transparencia y respeto a los asuntos públicos.

Garantizó el apoyo de la juventud en este empeño y devaluó las narrativas que apuntan a la selectividad en la lucha contra la corrupción, considerándolas infundadas y falsas.

Dilangue Baião argumentó que los resultados no son "inmediatos", ya que el impacto de la lucha contra la corrupción en la mejora de la vida de los ciudadanos se hará sentir en el corto y mediano plazo.

En cuanto a la moralización política y social, subrayó que ya existen reflejos positivos, a juzgar por la conciencia de los gestores públicos y de la ciudadanía en general para la realización del bien común, aunque reconoce que aún queda mucho por hacer al respecto. donde la iglesia está llamada a actuar.

A su vez, el administrador apostólico de la Arquidiócesis de Malanje, padre António Adão, elogió el hecho de que el Presidente de la República haya asumido la lucha contra la corrupción como uno de los ejes centrales de su mandato, pero dice que tal proceso debe tener un impacto en la mejora de la vida de la población.

“Hoy tenemos una lucha contra la corrupción al más alto nivel. Sin embargo, el nivel de vida de los ciudadanos sigue siendo precario debido a los altos precios de los alimentos. El Ejecutivo debe dar una respuesta urgente”, analiza el prelado.

Destacando la relevancia de la moralización política y social en curso, el sacerdote dijo que tal proceso ayuda a todos los ciudadanos a convertirse en protagonistas del mismo.