Presidente João Lourenço pide la liberación inmediata de Alpha Condé

  • Nova Iorque: Presidente João Lourenço discursa na 76ª sessão da ONU
Nueva York - El Jefe de Estado angoleño, João Lourenço, exigió este jueves, en Nueva York, la liberación inmediata e incondicional del depuesto presidente de Guinea-Conakry, Alpha Condé, detenido por los militares responsables del golpe de Estado a principios de este mes.

João Lourenço intervino en la Asamblea General de Naciones Unidas, en el marco del debate de alto nivel de su 76º período de sesiones, que comenzó el martes y se prolongará hasta el 27 de este mes.

El Jefe de Estado instó a la comunidad internacional a actuar con más firmeza y decisión para desalentar los cambios de régimen inconstitucional en África, en lugar de simplemente emitir declaraciones de condena.

Dijo que es preocupante que el cambio en el orden constitucional que a menudo se registra en los países africanos, utilizando la fuerza militar, no haya merecido una reacción adecuada y suficientemente enérgica por parte de la comunidad internacional.

Citando como ejemplos los casos de Malí y, más recientemente, de Guinea-Conakry, João Lourenço afirmó que es necesario desalentar esta práctica “en todos los aspectos reprobable”.

Por lo tanto, reiteró su llamado a la comunidad internacional para que actúe “con tenacidad” y no se limite a pronunciar declaraciones de condena, “para obligar a los actores de tales actos a devolver el poder a los órganos legítimamente establecidos”.

“No podemos seguir permitiendo que ejemplos recientes como Guinea y otros prosperen, en África y en otros continentes. Esto constituye una gran oportunidad para que los Jefes de Estado y de Gobierno aquí reunidos exijan, al unísono, la liberación inmediata e incondicional del presidente de la República de Guinea, profesor Alpha Condé”, subrayó.

El Presidente angoleño también se mostró preocupado por las amenazas a la paz y la seguridad mundiales que persisten debido a la acción de grupos extremistas en el Sahel africano, la República Democrática del Congo (RDC), Mozambique y otras regiones del planeta.

En su opinión, estas situaciones obligan a la comunidad internacional a movilizarse continuamente para fortalecer la capacidad de respuesta a esta peligrosa actividad que amenaza la estabilidad social y económica de los países afectados.

También lamentó “el regreso del mercenarismo”, con el reclutamiento desde cualquier parte del mundo, de profesionales sin ejército, pagados para matar, para desestabilizar países, para deponer a políticos y regímenes democráticamente elegidos pero incómodos.

Dijo que este fenómeno fue una vez fuertemente condenado y combatido "pero hoy lamentablemente alentado y alimentado por poderosas fuerzas que se esconden en el anonimato".

Sobre Etiopía, invitó a las Naciones Unidas, la Unión Africana y la comunidad internacional en general a alentar a las autoridades etíopes a encontrar las mejores formas de poner fin al conflicto en la región de Tigray.

Para el Presidente João Lourenço, es imperativo eliminar la amenaza de una catástrofe humanitaria, antes de que se agrave y sea demasiado tarde.

João Lourenço intervino en la Asamblea General de Naciones Unidas, en el marco del debate de alto nivel de su 76º período de sesiones, que comenzó el martes y se prolongará hasta el 27 de este mes.

El Jefe de Estado instó a la comunidad internacional a actuar con más firmeza y decisión para desalentar los cambios de régimen inconstitucional en África, en lugar de simplemente emitir declaraciones de condena.

Dijo que es preocupante que el cambio en el orden constitucional que a menudo se registra en los países africanos, utilizando la fuerza militar, no haya merecido una reacción adecuada y suficientemente enérgica por parte de la comunidad internacional.

Citando como ejemplos los casos de Malí y, más recientemente, de Guinea-Conakry, João Lourenço afirmó que es necesario desalentar esta práctica “en todos los aspectos reprobable”.

Por lo tanto, reiteró su llamado a la comunidad internacional para que actúe “con tenacidad” y no se limite a pronunciar declaraciones de condena, “para obligar a los actores de tales actos a devolver el poder a los órganos legítimamente establecidos”.

“No podemos seguir permitiendo que ejemplos recientes como Guinea y otros prosperen, en África y en otros continentes. Esto constituye una gran oportunidad para que los Jefes de Estado y de Gobierno aquí reunidos exijan, al unísono, la liberación inmediata e incondicional del presidente de la República de Guinea, profesor Alpha Condé”, subrayó.

El Presidente angoleño también se mostró preocupado por las amenazas a la paz y la seguridad mundiales que persisten debido a la acción de grupos extremistas en el Sahel africano, la República Democrática del Congo (RDC), Mozambique y otras regiones del planeta.

En su opinión, estas situaciones obligan a la comunidad internacional a movilizarse continuamente para fortalecer la capacidad de respuesta a esta peligrosa actividad que amenaza la estabilidad social y económica de los países afectados.

También lamentó “el regreso del mercenarismo”, con el reclutamiento desde cualquier parte del mundo, de profesionales sin ejército, pagados para matar, para desestabilizar países, para deponer a políticos y regímenes democráticamente elegidos pero incómodos.

Dijo que este fenómeno fue una vez fuertemente condenado y combatido "pero hoy lamentablemente alentado y alimentado por poderosas fuerzas que se esconden en el anonimato".

Sobre Etiopía, invitó a las Naciones Unidas, la Unión Africana y la comunidad internacional en general a alentar a las autoridades etíopes a encontrar las mejores formas de poner fin al conflicto en la región de Tigray.

Para el Presidente João Lourenço, es imperativo eliminar la amenaza de una catástrofe humanitaria, antes de que se agrave y sea demasiado tarde.