Humanización identificada como fundamental en los tiempos del Covid-19

  • Médico Mário Fresta
Luanda- La humanización de los servicios de salud en la fase de la pandemia Covid-19 es vista como una herramienta fundamental para el éxito del tratamiento de los pacientes dentro de las unidades hospitalarias, por lo que debe ser demostrada y aplicada por todos los profesionales de la salud.

Este punto de vista fue defendido por el médico angoleño Mário Fresta, en una entrevista a la ANGOP, en el marco del Día Nacional del Trabajador de la Salud, que se conmemorará el 25 de este mes.

Según Mário Fresta, el sector de la salud, especialmente en los países del África subsahariana, carece de un sistema robusto para satisfacer la demanda provocada por la pandemia Covid-19.

El Covid-19, dijo, cambió la comunicación dentro de las relaciones interpersonales, donde el afecto transmitido a través de un abrazo o una sonrisa en forma de saludo dio paso al miedo y las necesarias exigencias de distanciamiento social.

Dentro de los hospitales, este sentimiento, según el especialista, se vuelve aún más intenso, ya que los pacientes temen la exposición al virus.

“Es en este momento que la atención humanizada cumple su papel fundamental”, recalcó el médico, y agregó que la humanización hospitalaria es una de las grandes tendencias actuales en la atención de la salud, ya que brinda una mayor satisfacción a todos los involucrados y dicha atención debe ser personalizada y realizada. con sensibilidad para generar empatía entre profesionales de la salud, pacientes y familiares.

Señaló que desde el inicio de la pandemia Covid-19, la atención a otras enfermedades ha disminuido considerablemente, con los países polarizando suficientes recursos financieros y humanos para tratar esta patología, provocando un aumento en los casos de otras patologías.

Según el médico, los desafíos se han vuelto más difíciles, dificultando cada vez más la atención de la salud, haciendo que el trabajador de la salud se adapte a su entorno de trabajo, obligándolo a cumplir con un conjunto de medidas de bioseguridad para salvaguardar al paciente y al propio técnico de salud.

Entre los desafíos enfrentados, el médico destaca las condiciones sociales y laborales, la falta de equipamiento y la adquisición de medicamentos.

El médico enfatiza que todo trabajador de la salud debe amar la profesión y al mismo tiempo admirarla para dar una respuesta satisfactoria al sector.

“Debemos prestar especial atención a las personas que se encuentran en primera línea, porque enfrentan diversos riesgos, y el trabajador de la salud siempre cumple su rol bajo presión y estrés, tanto físico, mental y emocional”, dijo.

Considera fundamental exigir a los trabajadores de la salud una especialización y una formación continua para mantenerse al día y desarrollar nuevas competencias.

“Los profesionales de la salud tienen que estudiar toda su vida, estar atentos a las evoluciones que sufre la medicina, sobre todo porque están sujetos a riesgos, bajo pena de contraer incluso enfermedades infecciosas-contagiosas, como es ahora el caso del Covid-19”, recalcó.

Para Mário Frestas, ser un profesional de la salud es ante todo un sacerdocio.

Este punto de vista fue defendido por el médico angoleño Mário Fresta, en una entrevista a la ANGOP, en el marco del Día Nacional del Trabajador de la Salud, que se conmemorará el 25 de este mes.

Según Mário Fresta, el sector de la salud, especialmente en los países del África subsahariana, carece de un sistema robusto para satisfacer la demanda provocada por la pandemia Covid-19.

El Covid-19, dijo, cambió la comunicación dentro de las relaciones interpersonales, donde el afecto transmitido a través de un abrazo o una sonrisa en forma de saludo dio paso al miedo y las necesarias exigencias de distanciamiento social.

Dentro de los hospitales, este sentimiento, según el especialista, se vuelve aún más intenso, ya que los pacientes temen la exposición al virus.

“Es en este momento que la atención humanizada cumple su papel fundamental”, recalcó el médico, y agregó que la humanización hospitalaria es una de las grandes tendencias actuales en la atención de la salud, ya que brinda una mayor satisfacción a todos los involucrados y dicha atención debe ser personalizada y realizada. con sensibilidad para generar empatía entre profesionales de la salud, pacientes y familiares.

Señaló que desde el inicio de la pandemia Covid-19, la atención a otras enfermedades ha disminuido considerablemente, con los países polarizando suficientes recursos financieros y humanos para tratar esta patología, provocando un aumento en los casos de otras patologías.

Según el médico, los desafíos se han vuelto más difíciles, dificultando cada vez más la atención de la salud, haciendo que el trabajador de la salud se adapte a su entorno de trabajo, obligándolo a cumplir con un conjunto de medidas de bioseguridad para salvaguardar al paciente y al propio técnico de salud.

Entre los desafíos enfrentados, el médico destaca las condiciones sociales y laborales, la falta de equipamiento y la adquisición de medicamentos.

El médico enfatiza que todo trabajador de la salud debe amar la profesión y al mismo tiempo admirarla para dar una respuesta satisfactoria al sector.

“Debemos prestar especial atención a las personas que se encuentran en primera línea, porque enfrentan diversos riesgos, y el trabajador de la salud siempre cumple su rol bajo presión y estrés, tanto físico, mental y emocional”, dijo.

Considera fundamental exigir a los trabajadores de la salud una especialización y una formación continua para mantenerse al día y desarrollar nuevas competencias.

“Los profesionales de la salud tienen que estudiar toda su vida, estar atentos a las evoluciones que sufre la medicina, sobre todo porque están sujetos a riesgos, bajo pena de contraer incluso enfermedades infecciosas-contagiosas, como es ahora el caso del Covid-19”, recalcó.

Para Mário Frestas, ser un profesional de la salud es ante todo un sacerdocio.